La heredera de los Castelli.
—Madre, por favor. —Suplicó Stella arrodillada frente a Isabel. La rubia alzó la mirada desviándola hacia cualquier lugar que no fuera a la pelirroja desnuda arrodillada a sus pies—. Yo lo amo...
—¿Realmente lo amas? —Inquirió sin siquiera verla a los ojos, Stella se sorprendió por la abrupta pregunta,pero antes de que pudiera responder Isabel la miró con ojos penetrantes, una mirada gélida que la obligaba a callar o afrontar las consecuencias—. ¿Acaso sabes lo que significa amar a alguien, tie