Narrado por Margot Blackwood
Nada que valga la pena en esta vida no tiene un precio. Y los sacrificios que he hecho por mi hijo, de esos nunca me arrepentiré. Sin embargo, no hay peor sensación que llegar a mi oficina y encontrarme en esta al hombre responsable de toda la desdicha de mi existencia: Stewart.
Éste anda en la silla de mi escritorio, sentado como si fuera el amo y señor de mi propio espacio. Hurgando en mi correspondencia como si eso no estuviese mal, pero para Stewart pocas cosas