Aunque Eva me presumió de que vendría a este evento, verla llegar del brazo de Stewart es otro nivel de desfachatez. Hizo caso omiso a mi advertencia, y lo más preocupante es que ella sola hizo sabrá Dios qué tratos con el mismísimo diablo.
—¿Qué se trae en manos esa escaladora social? — cuestiona Eva disimulando el enojo que le provoca la situación.
—¿Qué traen los dos entre sus piernas? ¿Al viejo si quiera le sigue funcionando? — agrega Caleb sin tomárselo en serio.
Margot hace un gesto de as