52. Narra Anastasia
La noche del sábado trajo consigo una densa neblina que envolvía las calles de Manhattan, atenuando el brillo de los carteles de neón y convirtiendo la ciudad en un laberinto de sombras. A pesar de haber encontrado estabilidad y luz en mi nuevo trabajo en el campus universitario, la cruda realidad económica de mantener mi independencia y cubrir los gastos pendientes me obligaba de vez en cuando a recurrir a mi trabajo nocturno e independiente.
A través de la aplicación privada, un cliente había