Habían sido esposos durante años; ¿cómo no iba a sentir Mario que Ana aún lo amaba, aunque predominara el resentimiento? Ella no lo admitiría tan fácilmente…
Si realmente no lo amara, no se habría dejado llevar con tanta facilidad. Pero eso era un secreto guardado solo entre ellos…
De vuelta en la cama, Ana todavía ocupaba el lado que había sido de Emma. Le costaba conciliar el sueño. Sentía que esa noche algo había cambiado entre ellos, algo que se negaba a reconocer… Mario no lo mencionaba, y