Leonora recuperó la conciencia y se dio cuenta de que el coche estaba detenido en un cruce de calles.
Delante de ella, había un semáforo en rojo.
Se separó de la mano de Mario, apartó la mirada y adoptó una actitud un tanto distante. Dijo fríamente: —No estás pensando en nada.
Mario miró el perfil apagado de Leonora.
Se sintió incómodo en su interior.
De repente, recordó los días en que se casó con Leonora, cuando ella apenas tenía veinte años... En ese momento, Leonora lo amaba mucho. Cada no