La sirvienta hizo una pausa y luego agregó: —Ni su madre ni su abuela saben que la señora está embarazada. Señor, debe informarles de esta noticia, de lo contrario su madre seguirá intentando emparejarlo con Sofía. Parece haber olvidado que ya tiene una esposa y que pronto será padre.
Mario se sintió un poco mejor y le respondió con calma: —Lo sé.
Apagó el cigarrillo y se preparó para subir, cuando vio a Shehy, el pequeño perro blanco y esponjoso, corriendo escaleras abajo hacia él. Shehy, que