C89-¿PUEDE PAPÁ QUEDARSE A CENAR?
El sol de la tarde se filtraba por los ventanales del club mientras Bianca giraba distraídamente la copa entre sus dedos y la tranquilidad del momento se rompió cuando un bolso cayó con estruendo sobre la mesa.
—¡¿PERO QUÉ MIERD4 HICISTE?!
Bianca levantó la mirada hacia Valeria, quien permanecía de pie con los ojos encendidos y la respiración agitada. Sin inmutarse, dio otro sorbo a su vino.
—¿A qué te refieres? —preguntó con fingida inocencia.
—¡A QUÉ TE REFIE