C47- ¿NO PAGASTE EL RECIBO DE LUZ?
El asunto con la policía terminó rápido, aunque no limpio.
En la comisaría Angelo no discutió, mostró identificación, habló poco, firme, y en menos de cinco minutos el agente ya lo miraba distinto, incluso con respeto incómodo.
Angelo no pidió disculpas y tampoco se disculpó por haber estado allí.
Pero ahora en su oficina, no logró sacarse de la cabeza una sola cosa.
Angie.
Ese nombre diminuto, absurdo, pero que se le había quedado clavado en algún rincón del