C47- LA QUIERO DE VUELTA
Mateo esperaba en su despacho como un general antes de la batalla final. El whisky en su vaso seguía intacto; sabía que Aquiles Valmort vendría. Los hombres como él no negocian por mensaje, vienen en persona y destruyen.
Su asistente apenas pudo pronunciar las palabras sin que le temblara la voz.
—El señor Valmort está aquí, señor.
Mateo ni siquiera levantó la vista del vaso.
—Que pase.
La puerta se abrió sin esperar permiso.
Aquiles entró como si el despacho le pertene