C37-¿MI PAPI ES SEAL?
Aurora abrió la boca y la cerró. Pero su corazón empezó a latir tan fuerte que podía salírsele del pecho y supo, en el mismo instante en que la pregunta salió de los labios de su hija, que el momento había llegado.
El que llevaba ocho años posponiendo, esquivando, enterrando bajo rutinas, risas y silencios cuidadosamente construidos. Porque al final, las preguntas siempre llegan.
Tragó saliva, buscando una calma que no sentía.
—Cariño... —empezó, despacio, midiendo cada p