C121-NO PODÍA QUITÁRSELO.
C121-NO PODÍA QUITÁRSELO.
—¡Dios, si… Si…!
El peso de su cuerpo la hundió más en el colchón.
Angelo la tenía de espaldas, con una mano aferrada a su cadera y la otra rodeándole la garganta y los dedos presionando apenas lo suficiente para sentir cada trago que ella daba, cada jadeo roto que escapaba de sus labios.
La penetraba con embestidas profundas, sin pausa, sin el cuidado que otras veces tenía.
Necesitaba sentirla. Necesitaba romperse dentro de ella.
Aurora arqueó la espalda, sus dedos se