C103-SEGUIMOS BUSCANDO
—Señor... hay un problema. Un problema grave.
Mateo se sentó en la cama con todos sus sentidos en alerta máxima.
—¿Qué pasa, Harold?
—Es el pequeño Thomas, señor —la voz del mayordomo temblaba ligeramente—. Alguien... alguien se lo ha llevado.
Mateo sintió que el mundo se detenía, el aire abandonó sus pulmones como si hubiera recibido un golpe físico y su corazón pareció detenerse por un segundo antes de comenzar a latir con fuerza dolorosa contra su pecho.
—¿Qué? ¿Cómo?