Mundo de ficçãoIniciar sessãoOlivia Damschroder
Ese día conoció a la verdadera Olivia, se me cayó la piel de buena, me volví una víbora sin corazón. Todo lo que me había callado salió como río desbordado. Mi alma se bañó de paz, regocijo y libertad. Era libre, me había desecho de esa mancha en mi pulcra vida. Era extraño y mezquino. Definitivamente Justin era un caso cerrado.
–Tú actuast







