83. Malas noticias
Mason finalmente se descruza de brazos, con una mirada templada. Arrimándose hacia la mesa, toma un bolígrafo.
—Tendremos entonces que creer en ti —dice, mirando el papel del contrato. Maya sonríe, maravillada. Un poco tímida, se cruza de brazos y asiente—. No hay nada mejor que eso. Se llama convicción. No lo ves todos los días porque la gente siempre teme.
Mason le entrega una sonrisa segura
—Tal vez ella te haga millonario —comenta Patrick a lo lejos, tomando la pluma también y empezando a f