40. Sin razones para detenerse
Maya Seati no comprende la magnitud que está en aceptarlo. Pero para su jefe hay otra cosa de la que ella no parece conmoverse. De la que en realidad no la hace añorar un poco más de lo que entiende ella como un anhelo, una confianza. Porque de eso se trata lo de ellos dos: confianza, bienestar. Pero no cree que ahora aquello se encuentre. Si pudiera solamente volver a ese momento y no mirarlo como lo había visto, todo sería tan diferente ahora. No se sentiría de esa manera y ella estaría bien