194. Angustias en su corazón
La angustia recorre cada centímetro de su cuerpo. La inquietud se apodera de sus manos que ciñen con fervor al cuerpo que yace quieto sobre el suyo.
Y da un vocifero alentador que no se consigue en ningún otro lugar sino que sale de su garganta con fuerza, prendada por el desasosiego.
—¡Sean! —grita—. ¡Por Dios, Sean…! Dios Mío.
Lo mantiene sujeto con fuerza hasta que no puede más. Tiene que aguantar su peso hasta el momento que vuelve a dar otro grito de ayuda hacia adentro. Gracias a D