140. Ésta vez eres tú
Pero fue interrumpida por la bocina de su teléfono. Jason lo cogió de una vez y contestó.
Sin embargo, Maya no pudo facilitarse para sí misma ninguna respuesta a ésta conmoción, que le hizo nada más que hacerse ensimismada a este gesto. Miró su vaso ahora lleno otra vez y no le quedó de otra que encogerse de hombros. No fue la manera de descifrar la actitud de Jason pero no tenía mente ahora sino en sus propias actitudes y pensamientos.
Dio un sorbo para cuando observó la expresión de su amig