103. Muchas razones
Pasan más del mediodía, pero no puede entender si ya es tarde o temprano, si el día viene o no lo hace. Sólo está volando dentro de sus alas. De las alas que son nada más de ellos dos. Acaricia su pecho mientras lo observa, sonriendo, aún con sus mejillas rojas y calientes. Apenas su cuerpo detiene todos los espasmos que le ha hecho sentir. Todo ese recorrido en su cuerpo. Las acaricias inundando cada rincón de su piel. Su vaivén dentro de ella que se sintió tan celestial. Sus acaricias dentro