—¡Pero mira nada más Qué guapa te ves con esa panza!— le dijo Aníbal a Melina mientras llegaba a ella y la abrazaba por detrás ella observaba su figura en el espejo.
—¿Te sigo apareciendo atractiva aunque parezca que me estoy inflando como globo?— le dijo con una risa tierna.
—Me pareces la más atractiva de todas y tu pancita solo te hace ver muy, muy interesante y aún mas hermosa— se inclinó sobre ella depositando un tierno beso en su hombro y otro en su cuello.
—Está creciendo muy rá