Capítulo 36; Estás jugando con fuego...
—¿Estás seguro de que es lo que quieres hacer?— Samuel sonrió, estaba seguro de que aquello era lo que necesitaba.
—Si—asintió— eso me haría muy feliz, he querido hacerlo desde hace mucho.
—Pero estás bien en tu congregación, todo marcha en orden. — no podía comprender lo repentina de aquella decisión.
—Lo sé, su señoría, y no sabe lo agradecido que estoy, pero necesito hacer esto.
—De acuerdo, padre Samuel, en ese caso déjame hacer los preparativos y todo estará listo pronto.
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