Flavio caminaba junto a Armando y le transmitió un informe:
—Arturo acaba de mandar un mensaje. Diego ya regresó.
—Finalmente se digna a volver... La empresa está llena de problemas y, en lugar de venir a ayudar al Grupo Herrera, se pierde en su tonto rol de médico. Tengo un hijo, pero parece como si no lo tuviera... Canceló toda la agenda de esta noche —Armando soltó un gruñido lleno de enojo.
Flavio se quedó en silencio, sin añadir ni una sola palabra.
Esa noche, cuando Armando regresó a casa,