Luis y Camilo tenían estilos de trabajo muy distintos.
Camilo se dedicaba por completo y de lleno a su labor, mientras que Luis sabía equilibrar el trabajo con un leve descanso.
Marina estaba en el sofá, jugando con su celular y cortando una sandía, con la puerta del dormitorio abierta.
Luis, que disfrutaba de su tiempo libre en lo absoluto, estaba en el dormitorio con Pilar, su amante en secreto.
Marina, como su secretaria, esperaba paciente en el sofá para acompañarlo a la fiesta, mostrando