Por el bien de su amiga, Verónica reunió todo su valor para enfrentarse a Diego.
—Jefe, soy empleada del Grupo D&M y también soy amiga de Mari.
Verónica vio que Diego no mostraba ni una pizca de emoción en su rostro, pero decidió no retroceder.
—Necesito hablar con usted.
Diego la miró con una expresión sombría, y algo confundido, le respondió:
—¿Acaso la conoces?
—Sí, Mari es una de mis mejores amigas —dijo Verónica, firme en su respuesta.
Diego, aunque no estaba muy convencido, la observó con