El mundo de los niños era tan simple.
—¡Oh! ¿Así que Yulia sabe hacer magia? —dijo Marina, fingiendo asombro—. Yo también quiero ver tu truco.
Yulia, al escuchar el cumplido, se sonrojó un poco, pero aceptó con una sonrisa tímida.
—Es un truco con una liga que me enseñó papá.
Con sus pequeñas manos, buscó en el bolsillo hasta encontrar una liga. En cuanto la tuvo, realizó el truco de manera rápida frente a Marina.
—¡Wow! ¡Yulia, eres toda una experta! —exclamó Marina mientras aplaudía, sonriente