Yadira dudó por un instante. No es que temiera reunirse con Marina, ya que siempre iba acompañada de su guardaespaldas.
—Está bien, pero yo decidiré el lugar de la reunión. Primero, dame la información sobre Rosario.
—¿Crees que soy ingenua? ¿Verdad? Si te doy los datos y luego te arrepientes, ¿qué haré yo? Fui yo quien le presentó a Rosario a Blanca. Quiero verte humillada por alguien a quien alguna vez menospreciaste en el ámbito musical —replicó Marina, con un tono bastante burlón y visibleme