No regresaron al Hotel Regal ni al Residencial El Paraíso, sino a su hogar: una elegante villa de estilo europeo.
Marina bajó del auto y, al contemplar la imponente puerta frente a ella, comprendió que el "regreso a casa" del que hablaba Diego se refería a su verdadero y reconfortable refugio.
La última vez habían hecho una lista de lo necesario para amueblar, pero por diversas razones no habían podido ir a comprarlo.
Nunca imaginó que Diego la sorprendería de esta linda forma.
Tomando la mano d