Por Roque
Más allá de lo que le dije a Irina, siento que ella, lentamente se apodera de mis deseos y que ese beso, dominó mis sentidos.
Estoy seguro que ella se entregaría totalmente, sin pedir más que amor…
Me imagino recibir su dulzura día a día y tener acceso a su boca y a sus besos.
Pienso en eso y me vuelvo loco.
Me encantaría ser el dueño de sus anhelos.
Ser el hombre que reciba sus besos noche a noche.
Quiero ser el dueño de sus caricias.
Si alguien entrara a mis pensamientos, pensaría q