Por Roque
¿Qué más le puedo pedir a la vida?
Ahora estoy seguro que las estrellas me iluminan.
Irina lo es todo para mí, debo confesar que cuando salimos del registro civil, luego de unirnos en matrimonio, fue uno de los mejores días de mi vida.
Hacía tiempo que soñaba con eso, soñaba con ser el esposo de la mujer más hermosa y sensual que haya conocido.
Vivo en un mundo casi irreal, verdaderamente es mágico.
Finalmente le tengo que agradecer a la maldita de Rosie haberme drogado esa noche, cl