Por Irina
Tengo 21 años, soy dueña de muchas empresas y ya no lo voy a esconder, tampoco lo voy a gritar a los 4 vientos, nunca fui presumida, porque entiendo que lo esencial no se compra con dinero, el amor tiene que ser verdadero y ahí sí siento que mi fortuna es invaluable.
Con Roque estamos aprendiendo a dejar los celos de lado, somos un matrimonio, más que eso, somos una familia, en breve va a ser avalada por un papel que diga que sí lo somos.
Estoy entusiasmada por mi boda, claro, porque