Por Irina
Al llegar a la casa de mi tío, mis sobrinas estaban esperando a Máximo para jugar con él.
Les dije que tenía que dormir la siesta y se ofrecieron a hacerlo dormir, pero Máximo toma un poquito de pecho antes de dormir, se lo estaba por aclarar, pero mi hijo ya estaba por el suelo jugando con sus primas.
Las perseguía y ellas se dejaban atrapar.
Estaba tan concentrada mirando como jugaban, que no escuché el timbre.
Mi prima llegó y me estaba saludando, cuando Máximo comienza a hablar.