Pobre Sergio. Llevaba doce años reviviendo aquella horrible escena a cada momento, rumiando su culpa sin compartir sus sentimientos con nadie, sin ayuda de ningún tipo, enfrentándose él solo, día tras día, al hecho terrible e irreparable de haber matado a una persona. En cierto modo fue un accidente. Pero él, a pesar de los años transcurridos, aún continuaba traumatizado, lo cual resultaba lógico teniendo en cuenta que nunca había recibido la ayuda que en un caso así se necesita. No había acudi