Pensó en la situación actual de Sergio, en la amenaza que pendía sobre su cabeza como una espada de Damocles. Aunque esa amenaza había sido el detonante, la chispa que había provocado el incendio, no era lo más importante. Incluso en el caso de que Sergio no hiciera lo que Marga le pedía, aunque metiera a su hermano en la cárcel para toda la vida, esa mujer no podía jugar su baza, porque el escándalo también la salpicaría a ella. No. Después de leer el relato de lo sucedido aquella noche Laura