A partir de ese momento, el día transcurrió entre reuniones, expedientes y más reuniones. Como el día anterior, comió con Rosa, que, sospechando que su nueva amiga olvidaría la comida, había llevado doble ración. Un poco avergonzada, Laura reconoció que se había olvidado por completo de ese detalle y prometió a la secretaria que no volvería a pasar.
A eso de las cinco recibió la llamada de Juancho. El mecánico le dijo que a su coche no sólo había que cambiarle la batería, también tenía… Y en es