Se quedaron en silencio y Ashley se entretuvo mirando por la ventana.
Había crecido en Charleston, pero no conocía bien esa zona de la costa. Era una de las más exclusivas de todo el estado. Parecían haber sido capaces de domar la naturaleza sin que fuera evidente. El paisaje era bellísimo.
Fueron pasando impresionants mansiones. Cada una parecía más grande y lujosa que la anterior. Se dio cuenta de que los dueños de esas propiedades se podían permitir hacer lo que quisieran con el paisaje, i