Esa mañana se movían silenciosos por la casa. Laura estaba muy preocupada, pero no quería que él se diera cuenta de hasta qué punto, y fingía un ánimo que estaba muy lejos de sentir. Hasta el día anterior había estado segura de que Marga jamás diría nada de lo sucedido la noche en que murió Carla, porque también ella saldría malparada. Pero después de su entrevista con Antonio se había dado cuenta de que no hacía falta publicar una noticia en los periódicos para darla a conocer, que era mucho m