Capítulo 35: La misma tijera.
La rubia no dijo palabra alguna, y caminando con arrogancia junto a Katherine y su secretaria, entró en aquel espacio privado. Katherine la miró, era extraño ver a la que una vez fue su mejor amiga y no sentir nada más que desprecio hacia ella, aunque aquello era normal, ella la había traicionado.
—Veo que no has cambiado mucho Emily, aunque ahora vistes de Prada y no Divane, supongo que no debe de parecerme extraño, después de todo, jamás podrías aceptar que yo soy su diseñadora. — dijo Kather