Capítulo 16: Celos y verdades.
En aquella elegante mansión, Emily Gibson continuaba murmurando por lo bajo, mientras guardaba en una bolsa plástica los restos de su colección Divane que había roto ella misma. Tenía que hacerlo ella, de lo contrario si lo hacia una de las sirvientas, se darían cuenta de que su vida no era para nada el idilio feliz que a ella le gustaba presumir, y ella, siempre, había vivido de apariencias.
Dejando aquellas bolsas escondidas en el enorme closet, Emily se sentaba en la cama. Katherine se había