Capítulo 135: La maldad de Jackson.
En aquel pueblito costero, Jackson llegaba a la casa de sus traidoras sirvientas, sin embargo, había llegado tarde, Katherine ya no estaba allí y tampoco nadie más; estaba convencido de que ese miserable Bennett se le había adelantado y logró rescatar a Katherine. Enfurecido, el hombre de cabellos rubios comenzó a patear los pocos muebles que quedaron esparcidos en el lugar, sin embargo, entrando a una de las habitaciones, Jackson alcanzó a observar un papel sobre el suelo, tomándolo, pudo ver