Encerrada en mi habitación pensaba en la conversación que tuve con mi novio la noche anterior .
- ¿Realmente era buena idea casarnos?--- pregunté para mi misma. No lo sabía, lo que sí me tenía convencida era que nos queríamos con locura porque en la intimidad nos volvíamos uno en todos los sentidos. Di la vuelta en mi cama viendo el techo de mi habitación. Era el día de mi boda, el día más importante de mi vida. Con dudas y preguntas sin respuesta , me levanté y fui a la cocina a desayunar. En