Seis meses después, el viento del sur ya no traía el frío cortante del invierno, sino el aroma dulce de las flores silvestres que cubrían las colinas frente al mar. La pequeña casa de piedra blanca había dejado de ser un refugio improvisado para convertirse en un verdadero hogar. En el Porche, las parras de uva madura ya daban sombra a la entrada, y la cerca del huerto lucía alineada con brotes verdes de hortalizas y plantas medicinales.
Christopher caminaba de regreso desde la orilla de la p