Capítulo 72
Olaia aguantó mucho, pero ya no pudo más. Me arrebató el celular de las manos con toda la furia, a pesar de estar enferma. Luego empezó a interrogar a Ania con una serie de palabras:

—¡Ania Romero! ¿Por qué no te miras un poco en el espejo? ¡Tienes la palabra "amante" marcada en tu rostro! Y tú, Marc Romero, ¿qué clase de loco eres?

Al escuchar eso, mi corazón dio un vuelco. Antes de que siguiera, colgué el teléfono de un jalón.

Olaia aún no terminaba de maldecir, bien enojada:

—¿Por qué colgas
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