Antes, creía que Enzo amaba tanto a Delia que estaba dispuesto a suicidarse por ella.
Sin embargo, no le imaginaba que había dejado un as bajo la manga.
Su astucia era comparable a la de Mateo.
Pero Mateo no podía permitirse bajar la guardia.
Con Delia secuestrada, la arrogancia de Enzo parecía desquiciada.
—¿Por qué no le pides a Enzo que grabe un video corto y se lo envíe a Mateo? —León sugirió.
Seno entendió la idea y llamó a Enzo.
…
Enzo pensaba que, por el bienestar del bebé, Delia debería