…
Mateo despertó rápidamente, incluso antes de lo previsto.
Sebastián todavía no había terminado sus gestiones.
José y Antonio aún no habían encontrado rastro de Delia.
Olaia esperaba nerviosa en la puerta de la habitación de Mateo, mientras Yolanda estaba en la habitación contigua, esperando que su hijo despertara.
Ambas estaban inquietas.
Olaia pensó en ir a comprar un café caliente para calmar sus nervios y los de Yolanda.
De repente, la puerta de la habitación se abrió.
Ella se giró rápidame