Capítulo 540
Mateo levantó una ceja, retador: —¿Vas a acompañarlo?

Ella se quedaba sin palabras.

Isabella siempre se sentía intimidada por la arrogancia de Mateo y retrocedió instintivamente.

—Si sabes que no tenemos antídoto, ¿por qué complicarnos la vida...?

Mateo no se inmutó: —¿Acaso debo preocuparme también por ustedes?

—Antonio, llévatelo.

Al escuchar la orden de Mateo, K levantó su arma para resistir, pero vio que Antonio no se dirigía hacia él.

En cambio, fue directo al sofá y levantó a Estrella, que
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP