Vera deseaba con urgencia que Enzo encontrara una solución, aunque fuera para ganar tiempo.
O…
Enzo frunció el ceño y preguntó en voz baja: —¿Qué ha pasado?
Tenía la intuición de que la situación no era sencilla.
Vera rara vez se mostraba tan nerviosa.
Se recompuso, cerró la puerta con llave y organizó sus pensamientos: —¡Eloy sospecha de mi identidad!
—No...
Dijo mientras sacudía la cabeza, angustiada: —¡No solo sospecha, quiere hacer una prueba de paternidad de nuevo!
Al pensar en esto, admira