Mateo, sin inmutarse, sonrió con más sarcasmo y dijo:
—¿Estás tan seguro de que Marc querrá colaborar contigo?
—No necesariamente. —Pedro se mostró confiado—. Pero si se une a mí, podría hacer frente a ti, su rival.
Marc no tendría que hacer nada.
Con solo que le entregara un contrato, Pedro se convirtió en su arma, obligando a Mateo a retroceder.
Pedro pensaba que, aunque Empresa Innovatica era fuerte, apenas llevaba un par de años en el mercado, muy por detrás del Grupo RF.
Mateo se rio fríame