El ambiente era fresco y agradable, ideal para el verano.
Se notaba que Eloy valoraba la calidad de vida.
Pronto, la puerta del dormitorio se abrió, y Eloy apareció con un sencillo y elegante vestido de seda con tirantes.
Como veterana del mundo del entretenimiento, su presencia en persona era aún más majestuosa y deslumbrante que en los videos y fotos, sin mostrar signos de envejecimiento.
A sus cincuenta y tantos años, seguía siendo una estrella radiante que dejaba a todos sin palabras.
—Señor