Sosteniendo el celular, mis pensamientos retrocedieron, llevándome a recuerdos lejanos.
Fragmentos extraños, pero familiares, invadieron mi mente.
—¡Mateo! Dijiste que vendrías a desayunar a casa hoy, ¡y otra vez te quedaste dormido!
—¡Mateo, me duele mucho! ¡Cárgame!
—Mateo, todos dicen que estamos comprometidos, ¿qué significa eso?
—Mateo, ¡alcanza esa naranja grande!
—Mateo...
...
—¿Cómo puedes decir eso? ¿Llegar justo a tiempo también es llegar tarde?
—¿Quién te manda correr tan rápido? Sube