Me sentía algo confundida.
Junto a Emilia, miré a Enzo.
Él, manteniendo su actitud cortés y elegante, rellenó mi vaso con agua y esbozó una ligera sonrisa: —No hay nada que no se pueda decir, pero cuanto más detalle ofrezcas, más problemas podrías causar. Si él se entera de más, solo aumentará su preocupación y complicará las cosas en casa.
—¿Por qué? —preguntó Emilia.
—¿No dijiste que él y tu papá están en conflicto?
Enzo explicó con calma: —Cuantos más detalles des, más se preocupará por Delia